Una embotelladora recibe, a primera hora de un lunes, un mensaje contundente de diversas autoridades locales: en 4 meses tienes que cambiar toda la flota de tus camiones.
La empresa, consciente de los impactos, consultó con un estudio de abogados altamente calificados sobre el caso, y este les aseguró que, desde lo legal, el proceso iba a ser largo. En medio de la crisis corporativa, un gerente de Asuntos Públicos muy analítico y visionario propuso al board abordar el problema desde la Comunicación Estratégica. El Directorio no confiaba mucho en la idea, pero no había muchas opciones.
Generamos una “Sala de Guerra” (espacio de planeamiento, estrategia y táctica) con abogados y gerentes. Después de algunas horas, utilizando herramientas de la comunicación estratégica, se llegó a las siguientes conclusiones:
Desde lo legal, la normativa contaba con una cantidad importante de errores en forma y fondo.
Por el poco tiempo para implementar, las pérdidas económicas totales en bodegueros, transportistas, empresas, emprendedores y otros actores eran millonarias.
Un cambio tan brusco como este pondría en riesgo el empleo de una gran cantidad de personas.
El problema no era la norma, era la forma abrupta como había sido generada.
El gremio de bodegueros (bastante organizado) ya se venía pronunciando en medios, manifestando su preocupación sobre el tema.
Ante ello, las autoridades generaron una mesa de trabajo (crack quien generó ese espacio y su metodología), en donde se expusieron los puntos de vista de todos los actores, representados por sus gremios o dirigentes. Las conclusiones derivadas del “War Room” fueron expuestas, así como las de los demás actores.
Luego de algunas semanas, las autoridades trabajaron a detalle en una norma versión 4.0, que asombró a todos por su tecnicismo, lectura de la realidad y redacción impecable. Se reafirmó la transición de los camiones en un plazo real, pusieron sobre el centro del problema a los bodegueros (los que iban a ser más afectados con este cambio a largo plazo), y generaron esquemas de conectividad, distribución y recolección funcionales.
El profesionalismo y la capacidad de generar soluciones a retos normativos o de planificación fueron fundamentales, tanto desde un grupo de gestores públicos altamente profesionalizados como de actores que pudieron encontrar espacios de intercambio de información sobre impactos económicos, sociales y decenas de detalles logísticos no previstos. La Comunicación Estratégica no solo son herramientas frías y duras; es también un vehículo que genera puentes de intercambio de información virtuosos que permiten la solución participativa de cualquier problema